mi茅rcoles, 7 de diciembre de 2011

Ciudadan铆a y “Empoderamiento”

Posted by Gonzalo Rojas Ortuste 10:15:00, under , | No comments


Ciudadan铆a es un concepto que expresa principalmente un aspecto pol铆tico, una condici贸n en la polis, la de no ser s煤bdito, la de tener derechos ante el poder pol铆tico, principalmente. Hoy es debatida la ampliaci贸n que en su momento formul贸 T. H. Marshall siguiendo el caso ingl茅s que empieza destacando derechos civiles y contin煤a en otros 谩mbitos. En el amplio arco de la historia, desde la antig眉edad cl谩sica (greco-romana), la idea de ciudadan铆a est谩 indisolublemente ligada a la vigencia republicana, como r茅gimen pol铆tico de la democracia, opuesta a la concentraci贸n de poderes, usualmente en una persona y modernamente en un “aparato” (partido 煤nico). Guillermo O´Donnell traz贸 una trayectoria de ciudadan铆a para Am茅rica Latina que se inicia en el siglo XIX con expl铆cito reconocimiento de derechos pol铆ticos, a contra mano del r茅gimen colonial ib茅rico, que es la base de la perspectiva que adopta el PNUD en el documento sobre Democracia de ciudadanos  (2004) que podr铆a parecer tautol贸gico si no captamos que se quiere enfatizar la mirada de los gobernados –en tanto libres e iguales- antes que la de los gobernantes.

“Empoderamiento”, t茅rmino derivado del ingl茅s quiere destacar este “ganar poder”, el potenciamiento de ciertos sectores que en relaci贸n a otros est谩n (o han estado) de facto en cierta condici贸n de inferioridad, hasta hace poco en el mundo occidental, las mujeres, por ejemplo. Para referir esto a nuestro contexto, la creciente revalorizaci贸n de ciertas pr谩cticas y vigencia de discursos que reivindican a los pueblos ind铆genas y por esa v铆a a lo rural en nuestro pa铆s –y otros de la regi贸n- en contexto de la vigencia del r茅gimen democr谩tico conquistado a fines de los 70s e inicios de los 80s, es un buen ejemplo de lo dicho; y tambi茅n puede verse en sus riesgos.

Elaboramos algo m谩s esto, que puede verse tambi茅n como efectos “indeseados” o “perversos”, que nos hace conscientes de que el arreglo democr谩tico es un juego de equilibrios, que incluso para alcanzar 茅ste –siempre provisorio- como est谩 inserto en contexto de poder, dif铆cilmente tiene recaudos propios, o automoderaci贸n. Un colega ecuatoriano se refiri贸 gr谩ficamente a este efecto, en el caso espec铆fico de la aplicaci贸n de la Ley de Participaci贸n Popular[1] como “el engorde del actor”, para se帽alar que lo deseable es una figura atl茅tica; que en la realidad tiene que ver con vigencia no s贸lo de derechos sino de responsabilidades, que son siempre con otros, precisamente porque se est谩 interactuando en la comunidad pol铆tica.

Recordemos que ese inicio del desarrollo moderno de la ciudadan铆a vino del 谩mbito conciencial (credo personal, no asunto del Estado), lo que remite a lo individual; pero en su despliegue necesariamente involucra a otros –as铆 sea puramente en el 谩mbito privado- por lo que lo colectivo aparece como el complemento necesario, que cobra visibilidad en la dimensi贸n de lo p煤blico.


[1] La LPP es sin duda una pol铆tica p煤blica exitosa en la Bolivia contempor谩nea, pero habr铆a que tratar de enfocarnos en otras m谩s recientes, quiz谩s vinculadas al actual ciclo pol铆tico y econ贸mico, digamos del 2005 adelante.